La felicidad

viernes, 30 de enero de 2009


Hoy en día, cada vez es más común oír a personas quejarse sobre lo a disgusto que se encuentran con su vida, debido a que sienten impotencia ante los problemas que se les plantean; como consecuencia, corren el riesgo de sufrir enfermedades como la depresión.

Un hecho que ha sido demostrado a través de estudios que se han llevado a cabo en los últimos años, explica que la cantidad de personas deprimidas ha aumentado de manera muy rápida últimamente. Una de las principales causas para la aparición de esta enfermedad podría ser el hecho de que en la vida moderna so muy comunes sentimientos como el estrés y la frustración, debido a la necesidad de tener que hacer una gran cantidad de acrividades en un limitado periodo de tiempo.
Es por esto por lo que podría decirse que la sociedad moderna no entiende el concepto de la "felicidad" de la manera correcta, o al menos, como se hacía unos años; es decir, parece ser que, al contrario de lo que ocurría antiguamente, la felicidad de una persona que vive en un país desarrollado, se basa en el consumo y en la cantidad de cosas materiales que posee. Sin embargo, personas del tercer mundo que a duras penas consiguen la comida, ropa y vivienda necesaria para sobrevivir, la sonrisa y las ganas con las que se enfrentan al mundo cada día parececen ser rasgos propios de la raza; ya que, como si se hablara del color de los ojos, de la piel, o de la estatura, la sonrisa es algo de lo que no se desprenden nunca sus rostros.

¿Cómo puede ser posible, entonces, que personas que viven con tan poco y cuyo mayor logro es conseguir sobrevivir cada día logren ser felices y, mientras tanto, unas pocas personas que tienen la vida asegurada debido al lugae donde han tenido la suerte de nacer, se pasen una gran parte de sus vidas deprimidas? ¿Cómo puede ocurrir esto?
Esta es una pregunta que nadie, o escasas personas, será capaz de responder; ya que no es más que otra injusticia y contradición de este mundo.

¿Cuestión de suerte?

“Aquel que dijo “más vale tener suerte que talento” conocía la esencia de la vida. La gente tiene miedo a reconocer que gran parte de la vida depende de la suerte, asusta pensar cuántas cosas se escapan a nuestro control. En un partido hay momentos en que la pelota golpea el borde de la red, y durante una fracción de segundo puede seguir hacia delante o caer hacia atrás. Con un poco de suerte sigue hacia delante y ganas, o no lo hace y pierdes.” Esto es lo que dice el protagonista en la primera escena de la película de Woody Allen, Match point, curiosa por cierto, a su estilo, como siempre.
Vi esta película en el cine hace ya varios años pero creo que he llegado a pensar tantas veces en la suerte, el trabajo y el esfuerzo, que una vez más, aquel símil que hace Jonathan Rhys-Meyers entre la vida y un partido de tenis, volvió a recorrer mi mente.

Muchas veces, creemos que las recompensas son injustas y que el trabajo hecho no recibe el valor que debería y viceversa. Por ejemplo, un crimen puede salir impune si el azar juega en su favor y del mismo modo, si la suerte acompaña al culpable, no tendrá que dar cuenta de sus actos. Y probablemente, muchos criminales creerán plenamente en la suerte por ser precisamente ella quién les haya salvado la vida, como a tantas otras personas en temas muy diversos. Pero, ¿qué es la suerte?

Para muchos, quizás sea algo considerablemente más importante que el talento, ya que la suerte siempre trae alegrías que incluso puede que no provengan de ningún tipo de esfuerzo, mientras que el sacrificio y el empeño no siempre son debidamente correspondidos. Cuando creemos que hemos hecho algo grande, automáticamente pensamos en lo que recibiremos a cambio ya que damos por hecho que hemos ofrecido todo lo que podíamos dar, pero muchas veces, simplemente era lo que había que hacer y con un poquito de suerte, puede que consigamos una pequeña valoración. Y aquí es donde aparece de nuevo “la suerte”, algo abstracto e indefinible y por ello no menos inexistente.

Por eso creo que no debemos abandonar nuestro cometido a pesar de creer en la suerte ya que como muchas veces solemos decir, también existe “la mala suerte” y las veces que nos traiciona creo que podrían llegar a ser innumerables. Sin embargo, tampoco debemos bajar la cabeza ante la mágica suerte porque nos da ánimos y fe para, al menos, intentar lograr nuestros propósitos.
Creo que por muy sensatos y realistas que seamos, siempre creeremos en esa suerte que tantas veces pensamos que nos ayuda, como en un examen, en una actuación, en la lotería...o incluso en un partido de tenis, que aunque posiblemente sea más por razones de talento, sacrificio o simplemente cuestión de física...siempre hay alguien que te deseará suerte antes de salir al estadio, porque al fin y al cabo, debemos creer en algo más de lo que se presenta ante nuestros ojos siempre tan limitados y en baja forma.

ellos mandan nosotras obedecemos

Hace unos días llegue de clase como de costumbre y después de comer me senté un rato en el sofá, televisaban el programa de "Fama" que a nadie le resultara desconocido por que ha alcanzado grandes niveles de expectación tanto este como el anterior año.
He de confesar que aunque no sigo el programa y me parece bastante sexista, a veces lo veo y me asombran las coreografías que hacen. Pero hay algunas....que me matan.
Esta en especial.


http://www.youtube.com/watch?v=aOPy3MSpLQI



Puede que séa más tradicional que el queso de burgos pero hay cosas que por muy sorprendentes que sean me dan vergüenza ajena, este vídeo no solo me ha dado vergüenza también me indigna.

Una cosa es que las chicas de este programa tengan que vestirse( si así se le puede llamar) con menos ropa de la que se bañarían en la playa, al parecer es mas femenino , que no me parece mal, aunque los chicos no suelen bailar en gayumbos muy a menudo, nadie tiene el derecho a decir a una persona que no se vista como quiera o que no es lo más adecuado. Ya pasaron (gracias a dios) las épocas en que había que meterse al agua tapada hasta las orejas y llevar minifalda casi era pecado. Pero de eso a aparentar la esclava sexual del hombre hay un trocito.

Ahora las mujeres hemos conseguido igualdad en muchos aspectos que tu tatarabuela ni se hubiera imaginado pero está claro que aún estamos muy por debajo. esperamos no solo que nos respeten sino que no nos vean inferiores. Queremos revolucionar eso ,las mentes de los hombres pero como bien sabemos ninguna revolución se ha llevado a cabo sin antes tener a una conciencia de grupo, darse cuenta del problema y las razones por las que deberían intentar cambiar y eso falta.

Esto me ha dado a entender que ni nosotras nos lo creémos.

p.d= la coreógrafa del baile también era mujer.

¿Hasta cuándo?

jueves, 29 de enero de 2009



El cáncer de cuello de útero es la segunda causa de muerte por cáncer en mujeres de 15 a 44 años. No es de carácter hereditario y siempre está causado por el Virus del Papiloma Humano. Sin embargo, la mayoría de las infectadas con el virus no desarrollará el cáncer ya que en el 90% de los casos se elimina de forma natural. De todas formas, si bien el 40% de las mujeres diagnosticadas con cáncer de cuello de útero tienen entre 35 y 54 años, la mayoría de ellas entraron en contacto con el virus cuando eran jóvenes, entre los 16 y los 25 años.

En la actualidad, afortunadamente, existe una vacuna para prevenir este tipo de cáncer, aunque tiene un grave inconveniente: su precio. La vacuna se administra en tres dosis que cuestan en total alrededor de quinientos euros. Por esta razón hubo en su día una gran polémica, fundamentalmente entre los médicos, sobre si la sanidad pública debía asumir el coste y vacunar a toda la población femenina expuesta al virus. Los ginecólogos, evidentemente, defendían la conveniencia de administrar la vacuna con carácter general a todas las adolescentes y jóvenes. Otros colectivos médicos, en cambio, opinaban que este tipo de cáncer no está muy extendido en esta zona y que, por tanto, el gasto resultaba excesivo y que era mejor dedicar esos recursos económicos a la investigación o prevención de otras enfermedades más comunes.

Las autoridades sanitarias optaron por una solución intermedia: decidieron vacunar a las niñas a la edad de 11 años en los centros escolares. Respecto al resto, la que quiera prevenir la enfermedad deberá pagar la vacuna de su bolsillo. ¿Es ésta una solución justa? Yo creo que no, porque hay una gran parte de la población femenina que ha quedado desprotegida frente a la enfermedad, en concreto, todas aquellas personas que el pasado año superaban la edad de 11 años. Salvo que puedan y estén dispuestas a pagar la cantidad de 500 euros.

En mi opinión, si la mayoría de las mujeres entran en contacto con el virus entre los 16 y los 25 años, habría que vacunar, al menos, a todas las jóvenes menores de dicha edad. Si la sanidad pública no puede asumir ese coste, la solución no debería ser administrar la vacuna solamente a una parte de población expuesta, sino intentar que un porcentaje del precio sea pagado por las beneficiarias, en función de sus posibilidades económicas. No es lógico ni justo que todas las niñas de 11 años reciban la vacuna gratuitamente, aunque su familia tenga dinero de sobra para pagarla y, en cambio otras de 12, 15, o 20 años deban quedar expuestas al riesgo de contraer el virus, y consecuentemente el cáncer de cuello de útero, porque sus familias no pueden permitirse pagar la cantidad de 500 euros. ¿Hasta cuándo permitiremos que únicamente los que disponen de recursos económicos puedan beneficiarse de los tratamientos médicos más avanzados?

¿Demasiado jóvenes?

lunes, 26 de enero de 2009

Expresiones como “que rápido crecen los niños” son las que generalmente se relacionan con padres y madres deseosos de retener a sus hijos con ellos cuando empiezan a cambiar y en convertirse en personas maduras. Mientras que ellos echan cada vez más en falta los múltiples rasgos de niñez que antes se veían en ellos, los jóvenes tratan de revelarse contra esos aspectos e imponer su independencia hacia los padres ante todo, ya sea en forma de pensar, como de comportarse, y un largo etcétera por el que todos hemos pasado o pasamos todavía. Es cosa sabida que este tipo de desacuerdos entre padres e hijos (ya sea al hablar de la hora de llegada, la ropa con la que viste o el dinero de la paga) es motivo de broncas y peleas por parte de ambos.

Un argumento muy utilizado por los padres, en este tipo de discusiones con los hijos, es el de “cuando yo tenía tu edad no se me habría ocurrido hacer eso”, argumento que los hijos contrarrestan admitiendo que los tiempos han cambiado, así como las costumbres de los jóvenes. De acuerdo, los tiempos cambian y obviamente otros muchos aspectos de nuestra sociedad seguirán cambiando, sin embargo ¿no maduran los jóvenes con alarmante rapidez hoy en día? Los tiempos cambian, pero deberíamos analizar si, en su afán por ser “mayores”, los jóvenes no pierden su infancia.

La forma de vestir que tienen es un claro ejemplo de ello, sobre todo en las chicas. Hace unos años, en primero de la ESO, el chándal era el pantalón más popular, el maquillaje algo desconocido, las planchas se empleaban en contadas ocasiones y se iba “echa unas pintas” como diríamos ahora. Sin embargo, era lo normal, porque a esa edad se es todavía una niña y hay cosas más importantes de las que preocuparse. Así debe ser al parecer, y cuál fue mi sorpresa al cruzarme con unas chicas de aproximadamente doce años con el pelo perfectamente planchado, divinamente maquilladas, con sus minifaldas y botas altas que combinaban a la perfección con la camiseta escotada que llevaban. En definitiva, niñas que te hacían sentir como un adefesio. Mi sorpresa aumentó aún más cuando vi que entraban al baño con un estuche lleno de maquillaje para retocarse. ¿Es esto normal?

Puede también verse un cambio de actitud en lo que a salir, fumar o beber se refiere. Sin duda los jóvenes empiezan a fumar cada vez antes, incluso consumir drogas como la marihuana ya no resulta tan escandaloso en niños de doce años, solo algo “inusual”. Cada vez se empieza a tontear antes con el alcohol, los comas etílicos ya son cosa común entre quinceañeros. En lo que al sexo se refiere, reíamos de lo ingenuos que era nuestros padres al pensar que teniendo menos de dieciocho años no se era maduro para pensar en esas cuestiones, pero las historias cada vez más frecuentes de niños de diez y pocos años haciendo cosas indecentes nos hacen replantearnos si de verdad era esto a lo que nos referíamos con ser “liberales”.

Al ver el cambio en estos últimos años, quién sabe si nuestros hijos no nos pedirán permiso para hacer gaupasa cuando tengan ocho años, convirtiéndonos así en los padres opresores e injustos que juramos que nunca seríamos. Lo más alarmante, sin embargo, es el hecho de que en el intento de los jóvenes de copiar estos comportamientos que asocian con madurez y rebeldía, llegan a verse envueltos en situaciones para las que, a fin de cuentas, siguen siendo niños.


UN JUGUETE CON CORAZON


El perro es el mejor amigo del hombre. Pero a veces el hombre no es el mejor amigo del perro.
Leales, cariñosos, compañeros... están presentes en muchos hogares del mundo, los dueños ocupan su gran corazón y ellos lo demuestran con un cariño eterno. Pero el perro no siempre es correspondido. Muchas personas se compran estos animales "de compañía" para vestirlos y perfurmarlos, y una vez mas la culpable es nuestra sociedad consumista.

Tinkerbell disfruta de collar hecho especialmente para él, con incrustaciones de diamante y con un chip de localización para que su dueña sepa dónde se encuentra y que tiene un valor de más 5.000 dólares. Su dueña Paris Hilton ,la heredera de la cadena de hoteles Hilton, adquirió por 56 dólares botellas de agua mineral con incrustaciones de cristal Swarowsky para dar de beber a su can . Su mascota, que es un perro chihuahueño, es trasladado en una bolsa de marca Luois Vutton, valorada en más de 1.500 dólares.
En las ciudades importantes, en la web, en las revistas, las celebridades.. se ha extendido este nuevo fenómeno, tratar a los perros como un artículo más, con sus modas y requisitos.

Ya no nos sorprende ver a un cachorro con un chubasquero cuando llueve, con un sweater cuando hace frío o a conjunto con el modelito de la dueña. Las tiendas de accesorios para la raza canina o un spa para estos no nos resulta sorprendente. Ni siquiera los precios de una diminuta camiseta que oscila entre 10 y 300 euros logra cambiarnos la expresión de la cara. La moda para perros se ha convertido en una actividad comercial como tantas otras con ganancias anuales en Europa de más de tres mil millones de euros.

Ha nacido una nueva industria en torno a un animal de compañía al que la sociedad de consumo convierte en un objeto. Los perros necesitan afecto, una buena alimentacion, los cuidados de un veterinario y poder demostrar su agradecimiento a ese amo que le cuida.
Ellos tienen una lealtad sin fisuras ¿y nosotros?

Adiós a los excrementos



El pasado martes, cuando volví de entrenar me senté en el sofá mientras mi madre veía "España directo", un programa de actualidad con noticias y curiosidades de cada día que emite en directo a diario la primera de televisión española.

Uno de los reportajes que me llamó la atención fue uno que decía que a partir de este año, en Valencia, el ayuntamiento había decidido multar a los propietarios de los perros que no recogieran sus excrementos.

La verdad es que esta noticia me parece que es una medida que debieran de tomar todos los ayuntamientos del estado, ya que a nadie le gusta tener que andar con cuidado cuando está dando un paseo o simplemente sale a la calle por poder pisar un excremento canino recién puesto y menos aún nos gusta tener que limpiarlo de los zapatos.

Cuando somos pequeños a casi todos alguna vez nos habría gustado tener un perrito en casa como una mascota que finalmente acaban sacando a pasear los padres o, en condiciones extremas, son abandonados en la calle. Tendríamos que tener en cuenta que el perro es un ser vivo por lo que necesita ser cuidado diariamente por lo que aconsejo pensárselo dos veces a la hora de comprar un animalito.

Pero a lo que íbamos, estoy segura de que si cada persona que saque su perro a pasear y no recoge la caquita le ponen una multa de unos 100 € se lo pensaría antes de volver a dejarla desintegrarse.

A parte de la multa, otra buena idea para recoger los excrementos es la que podemos encontrar en las calles de Andorra. Allí, desde hace mucho tiempo, al igual que nos encontramos con una papelera, nos podemos encontrar con una especie de caja metálica sujeta por un poste y que dentro tiene bolsas de basura pequeñas para que los dueños de los perros no tengan que llevarse su propia bolsa de casa.

Pero en mi opinión, estas dos medidas, la de la multa y las bolsas, deberían ser tomadas al mismo tiempo, ya que en Andorra, a pesar de la medida tomada podemos encontrarnos con calles que teniendo bolsas, están llenas de excrementos.

Así que si tanto les cuesta agacharse y perder menos de un minuto en recoger los excrementos y dejar el pueblo limpio y sin malos olores, con esta nueva medida que espero que pronto llegue hasta aquí, y que tenga efecto, que paguen su merecido o que se lo piensen dos veces antes de comprarse una mascota que precisa de tanto cuidado como el perro.